MARTES 11 DE SEPTIEMBRE DE 2007

Bueno, pues como todo lo bueno se acaba, las vacaciones también, así que el día 30 nos volvimos para casa, lo cual también tiene su lado positivo:

-volver a dormir en mi cama (esto supone recolocar mis vértebras y aliviar un poco mis doloes de espalda)

-el reencuentro con mis amigos Jose y Melisa

-volver a postear regularmente y a la vez leer vuestros posts.

-he vuelto con las pilas cargadas y dispuesta a comerme el mundo antes de que el mundo me coma a mi.

En fin que nada mas llegar decidi que no tenia por qué asumir que el lunes había que currar, así que decidimos organizar un fin de semana de juerguecita y nos fuimos pal pueblo de Mel.

Despues de arreglarnos y maquearnos como es debido nos fuimos a recoger a Jose y de la estación pal restaurante.

Cenamos (bastante tarde) y después nos fuimos de bailoteo y copeteo, esa noche conocimos al novio de Sari (morenasa pa los amigos), un tipo muy majo aunque un poco mayor.

Mi querida amiga Mel se emocionó u poco con los gintonics, lo cual tuvo sus consecuencias a la mañana siguiente...la pobre tenia una resaca del copon, asi que antes de irnos a pasar en dia a la playa decidimos bajar al bar a desayunar, como era casi mediodía no esperábamos encontrar gran cosa pa desayunar, así que se me ocurrió pedir unas tostadas con mantequilla (fíjate que parece fácil eh? Pues no.) y la del bar nos dice, textualmente:

-“¿tostadas?, de eso no tengo…si acaso puedo cortar unos trozos de pan y tostarlos…”

Ante eso, mi hermana, Jose y yo nos quedamos con la cara de Rigoberto la 1ª vez que se la vio a su novio, Melissa seguía con su cara de resaca, pobrecilla, no sabía lo que le esperaba…

Total, que junto con las tostadas nos pedimos unos batidos de chocolate, pero Mel cometió el error de pedir un zumito de melocotón…cuando el camarero lo trajo, lo trajo abierto…pero con el tapon puesto sin enroscarlo, así que…cuando Mel lo vio pensó que estaba cerrado y se dispuso a menearlo para que no tuviera posillo…el tapón salto por los aires y casi a cámara lenta u chorro anaranjado saltó encima del bolse del pobre Jose, que en ese momento se encontraba en el WC, librándose así de un pringoso remojón.

(Sí, Jose lleva bolso, pero es un bolso muy masculino eh?)

Total que después de todo esto nos tran las tostadas, y la tía va y dice:

-“Os las he hecho yo misma eh?”

-“que si mujer que sí, perdón por querer desayunar.”

Estaban muy ricas y enriquecidas, pese allevar mantequilla, tenía un sabor de lo más variopinto:

-La de Jose: sabía a chorizo

-La de mi hermana Almudena: a sándwich de jamon y queso

-La mia: a lomito

Y eso que nosotros solo queríamos una tostada con mantequilla…