Llegamos a Madrid a las 12.15 de la mañana, más contentas que unas pascuas, en el parking de Atocha nos esperaba una mal aparcada inocente con cara de sueño y mucha alegría, digo desde ya que se portó tan de puta madre que se merece un monumento!!
Nos acercó al hotel paa que nos registraramos y dejasemos las maletas antes de irnos a comer a su casita.
El hotel una autentica preciosidad, nos toco una habitacion esquinera que tenía toda la pared de cristal, esto parece muy bonito pero tambien tiene su principal inconveniente, la temperatura dentro de la habitación alcanzaba los 31º con el aire acondicionado puesto y todo.
Desde el hotel llamamos a los locos sevillanos que estaban reunidos para darle todo su calor a la bella Aisita.
Bueno, despúes de asearnos debidamente nos fuimos a comer a al cuco pisito de la Inosente, donde fuimos deleitadas con unos maravillosos macarrones (cortesía de Ruth) y una tarta romántica que mmmmm, hacía tiempo no comía.
La comida fue de arte, con sus compis de piso y unos amigos de Álvaro muy pero que muy majos.
Tras la comida, con la grandisima amabilidad que caracteriza a nuestra querida amiga, fuimos llevadas de nuevo al hotel para prepararnos para irnos al teatro, durante unas horitas Inocente se libraría de nosotras y echaría una estupenda siesta (al menos lo que le dejaron).
Pensando que no estábamos demasiado lejos del centro a las 17.15 salíamos a toda leche para coger el metro:
1er error: no preguntar en el hotel, en que estación debíamos bajar para salir lo más cerca posible del teatro, pero claro, pensamos que en el metro nos lo indicarían sin problemas.
2º error: Nadie sabía donde teníamos que bajar, así que optamos por bajar en la parada de Gran vía, al fin y al cabo el teatro se encontraba en esta calle.
(CONTINUARÁ -SI TELE 2 ME LO PERMITE)