Estas han sido con diferencia mis Navidades más emotivas, no sé por qué pero empecé a llorar la noche de Nochebuena cuando mis tíos se marcharon y desde ese momento, cada dos por tres se me saltan las lágrimas, sobre todo cuando pienso en mi primita, en lo guapa que esta, lo deprisa que anda, las monerías que hace...
Pero claro, como todo lo bueno se acaba, ayer por la tarde cogí el tren de vuelta a casa, solita, el viaje no estuvo mal del todo, sentada a mi lado una madre con una cría chiquitina que no se estaba quieta, y al otro lado otra, pero bueno, al menos la peli estuvo bastante bien.
Hoy a currar, no sé porque pero me siento triste y agobiada, me siento bastante sola, tengo ganas de que llegue el fin de semana para que Mel se venga a casa y me haga compañía, nos vayamos de compras, hablemos hasta las tantas.
Creo que más o menos una vez al mes me da el bajón, qué le voy a hacer, aguantar a que pase y ya está.
Espero que lo paséis muy bien estos días, yo haré todo lo posible.