Que puedo decir sobre Caín, aparte de que es uno de los cocteleros más ingeniosos que pululan por estos lares, gracias a el conocimos a Rigoberto Cincinati y sus problemas con su novio, también nos enseño que el deporte más extendido es la procrastinación, y que la fórmula de la felicidad existe.
Dentro de poco nos conoceremos en persona, y estoy segura de que tiene que ser mucho más divertido en vivo que por internet.
Pero no todo es perfecto, él mismo ha reconocido cierto nivel de hijoputismo, pero no dudéis que se trata de un hijoputismo ilustrado, porque otra cosa no sé, pero labia e imaginación, tiene un rato, un rato largo.
Y es que este chico lo tiene todo, ya que además es un friki de mucho cuidao, pero bueno, no lo somos todos de una manera u otra.
Por todo esto y mucho más, aunque el post sea corto (que remedio, en el curro poco más puedo hacer), quiero desearte un muy feliz año nuevo, y que los reyes te traigan todo lo que que pidas y más, que te lo mereces.