Tras varios días de excedencia coctelera, y con el temor de que os hayais olvidado de mí, he decidido volver para contaros los últimos y trepidantes acontecimientos de mi vida, es decir, para contaros lo que he hecho en el puente.
-Para empezar el jueves 6 conseguí dormir hasta las 10 de la mañana, todo un record para mí, que tengo la mala costumbre de madrugar los días festivos.
Desayuno energizante, chandal viejo ypal garaje, nos esperaba la ardua tarea de intentar poner un poco de orden en el caos, en el fondo tengo que decir que resulta una tarea de lo más entretenida, ya que encuentras cosas que creías perdidas, otras que habías olvidado que tenías, y sobre todo mucha porquería que no sabes porque puñetas has guardado, así que básicamente, me dediqué a tirar cosas.
Y así hasta la hora de comer, y por la tarde, vaguear, ver la tele, vaguear y después, por la noche al cine, con papi, mami y mi pollito, mi hermanita del alma, la pelicula? La Brújula Dorada, de lo más bonita y entretenida, me gustó mucho, sobre todo la teoría del polvo y todo eso...
-Viernes 7 de diciembre, nos pegamos un señor madrugón, este es el típico día "voyaaprovecharqueespuentepara" así que nos fuimos a Hacienda a pedir unos papeles, y yo "aproveché" para ir a la biblioteca a fotocopiar unos capitulos que me hacían falta del interesante libro "Gramática Descriptiva" de Ignacio Bosque, y como fui la primera en llegar, fui la primera en ser atendida, el problema lo tuvieron los demás, ya que sólo había una chica para fotocopiar y yo fotocopié unas 200 páginas, así que mientras yo me paseaba por la biblioteca esperando a que mi encargo estuviera hecho pasó un horita, una hora que se pasaron en cola unas 4 personas, esperando a que terminaran de fotocopiar lo mio, transcurrida es hora pasé a recoger y pagar mi encarguito, jajaja, no me había sentido tan observada y odiada en mi vida, pero qué le voy a hacer si sólo tengo ese día? pues lo aprovecho, no?
Fue curioso volver a la biblioteca después de dos años y ver que por allí seguía estando la misma gente rara, porque mira que hay gente rara en las bibliotecas...
En fin cuando terminé me volvi para casa a vaguear un rato, y después de comer, a la pelu.
La peluquería es ese sitio al que se supone que vamos a relajarnos, pero yo voy a ponerme nerviosa, resulta que cuando me ponen el tinte me tengo que quitar las gafas, y si me quito las gafas no veo, y si no veo no puedo leer, y si no puedo leer, me paso 30 minutos mirando al frente, y por eso, me pongo nerviosa.
Toda la tensión la acumulo en el cuello, y cuando pasan los 30 minutos me llevan al lavacabezas, o el potro de tortura, como yo lo llamo, en mi peluquría me llaman la "estateunpocoquietaya!" y esque no soporto el lavacabezas, me duele mucho el cuello, me ponga como me ponga.
Despues de teñir, lavar y cortar, toca el secado, el secado o el quemado? y esque como ellos no sienten la sensibilidad de mi cabeza, me dicen: si te quemo me avisas eh? coño, si eso no me quemes no?
Total que salgo de la pelu, preciosa y divina, pero con el cuello destrozado y estresada perdida.
Y todo para quedarme en casa, porque el viernes no tenía que ir a ningun sitio, pero claro, cuando toca, pues toca.